El futuro del agua: Paraguay

Cascada Salto

Carmen Rojas
Consultora Independiente

Paraguay, país con valiosos recursos naturales. Esta riqueza natural es el producto de cientos de millones de años de evolución1, donde la naturaleza realizó sus propios procesos, teniendo en la actualidad una diversidad de ecosistemas que nos permiten desarrollarnos como habitantes de este país. A partir de allí se puede afirmar que la naturaleza puso mucho trabajo de su parte y a cargo de las personas queda la administración en forma racional de las mismas. En relación a las responsabilidades, al Estado Paraguayo le corresponde el explícito compromiso de aplicar políticas públicas con una visón de desarrollo sustentable.

Los seres humanos a nivel global y en particular las personas que vivimos en Paraguay, de una u otra manera hemos alterado los patrones de los ecosistemas, como así también sus procesos y su biodiversidad. La situación se plantea, como que las personas nos hemos convertido en ingenieras de los ecosistemas, redefiniendo las formas y los procesos de éstos, utilizando herramientas y tecnologías que superan la capacidad de cualquier organismo.

Tomando como referencia el recurso natural agua en Paraguay, se puede mencionar que, es el país de mayor potencial hídrico en la región, con disponibilidad de agua per cápita anual, con una cifra de 67.000 m3/hab. Esta cifra es posible pues se cuenta con aguas subterráneas, superficiales y atmosféricas. La distribución de estos tipos de agua no es homogénea en todo el país, en algunos casos se da la presencia de los tres tipos y en otros es combinada o sólo de un tipo. En lo que se refiere a aguas superficiales, Paraguay posee una red hidrográfica significativa dentro de la gran cuenca del río de la Plata. Si bien la disponibilidad de los recursos hídricos superficiales es grande, la distribución espacial no es equilibrada. Ejemplo, la región Occidental tiene déficit de agua dulce.

Como se vió en los párrafos anteriores sobre el potencial, ahora es bueno ver el uso de agua en Paraguay. El análisis del uso se lo observará desde el enfoque de la gestión integrada de recursos hídricos (GIRH). Lo innovador de este enfoque es la inclusión del abordaje del agua para la naturaleza y el agua como un derecho humano. Para este apartado voy a referirme, según lo menciona el informe de desarrollo humano Paraguay presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo del año 2006, que enfoca al uso y la gobernabilidad del agua en Paraguay.

AGUA PARA LA GENTE

Aquí se puede mencionar que al año 2005 la cobertura de servicio de agua potable en red a nivel nacional, llegó al 63,2% de los hogares. En cambio, estos resultados son muy diferentes si son discriminados por departamento; Asunción (Capital) presenta una cobertura de 92% versus Boquerón que sólo posee 2% de conexiones. Los datos para el año 2009 han variado, habiendo un porcentaje un poco mayor en cobertura, según material aún no publicado pero ya mencionado este año por la Dirección General de Encuestas, Estadísticas y Censos.

Es importante mencionar que la forma en que la población se abastece de agua es através de servicios públicos y privados, y la lógica es que, mientras más se alejan las personas de los centro urbanos, son los servicios privados los que, por lo general se encargan del abastecimiento de agua. En algunos casos, el abastecimiento se lo hace sin el permiso de la institución correspondiente, entiéndase que estos proveedores no están registrados. Otro caso que también se presenta es aquel donde personas o sociedades que posean el poder adquisitivo y, exista posibilidad de agua subterránea, directamente instalan sus propios pozos profundos. Otro dato llamativo es que, a pesar de que se tiene los tres tipos de agua, el agua mayormente utilizada para abastecimiento de las poblaciones es el agua subterránea en un 75% de los casos2. Esta realidad afecta y causa una fuerte presión sobre algunos acuíferos en especial. Ejemplo, el acuífero Patiño, el cual abastece demandas de Asunción y la Gran Asunción. Estudios de calidad de agua realizadas en zona del acuífero Patiño han dado resultados que indican contaminación de tipo domiciliario e industrial.

Otro de los acuíferos importantes en el país es el acuífero transfronterizo Guaraní, con un altísimo potencial hídrico. Aunque ocupa un porcentaje considerable de territorio en la región oriental, la utilización en relación a su potencial es ínfima. Análisis en la calidad de agua realizados por los proyectos Sistema Acuífero Guarani (SAG-PY) y el proyecto Manejo y Protección de las Aguas Subterráneas en Paraguay (PAS-PY), han mostrado resultados con indicios de contaminación por desagües cloacales.

AGUA PARA LA ALIMENTACION

Vista la actividad del sector primario, el agua es de suma importancia para la producción agrícola. La extensión de la frontera agrícola sigue avanzando sobre los montes y bosque naturales, habiendo un aumento creciente en los últimos 20 años donde el cultivo y la exportación de granos es uno de los mayores factores que influyen. A su vez, esto expone a los suelos deforestados que anteriormente tenían montes o bosques y cumplían una función especial es sus sistemas. En caso de que los suelos expuestos no reciban un tratamiento adecuado, el suelo y el agua sufrirán cambios cualitativos y cuantitativos. El uso no adecuado de agroquímicos puede ser un factor de riesgo para el cambio de la calidad de las aguas tanto subterráneas como superficiales.

También en el aspecto de agua para la alimentación se incluye agua para la ganadería. Para esta actividad por lo general se utiliza mayoritariamente agua atmosférica y en casos específicos el agua superficial. Una problemática por años conocida es la práctica del represamiento de cursos de aguas superficiales en zona de la región Occidental, práctica que acarrea toda una serie de problemáticas que perjudican a sistemas de aguas más abajo.

AGUA PARA LA NATURALEZA

Los sistemas de por sí necesitan un flujo de agua de base para poder desarrollar sus actividades ecológicas básicas, denominándose la referida función “caudal ecológico o caudal natural”. Para poder saber cuánta es el agua que se puede utilizar de un sistema sin afectarlo y cuánta agua no se debe “tocar” para otros propósitos, es necesario instalar redes de monitoreo, a fin de hacer estudios de balance hídrico. Para conocer cuánta es la recarga natural y, cuánta la demanda de la naturaleza y de las personas; y de allí obtener el caudal ecológico, el cual debe ser respetado para que los ecosistemas realicen sus propios procesos. En forma aislada se han hecho algunas investigaciones pero se hace necesario estudiar el todo, a fin de poder conocer los caudales mínimos necesarios para el mantenimiento de los procesos naturales.

AGUA PARA LA INDUSTRIA

Paraguay se puede considerar un país con una incipiente actividad industrial que se encuentra principalmente concentrada en Asunción y la Gran Asunción. La mayor parte del consumo del agua para la industria se hace de las aguas subterráneas. En el caso del acuífero Patiño, las industrias ejercen una gran presión sobre el mismo. Según estudios de balance hídrico realizados, se pudo identificar que la demanda de agua es mayor a la recarga natural, lo que a futuro puede acarrear grandes problemas para el acuífero. En otros casos, los efluentes industriales que llegan a las aguas subterráneas y superficiales cambian la calidad del agua, afectándola para otros potenciales usos.

Otro uso del agua en Paraguay, con un rédito monetario esencial para la economía del país, es la producción de energía eléctrica a través de las hidroeléctricas. Y otros aspectos de uso del agua son la navegación, agua de drenaje urbano, el cual en algunos casos cambia la forma natural de la cuencas hídricas y también modifica las zonas naturales de recarga, por ejemplo.

Habiendo mencionado rápidamente algunos aspectos del uso de agua, es preciso mencionar que actualmente se posee la ley 3239/07 “De los recursos hídricos del Paraguay”. La misma tiene planteamientos muy interesantes, como el hecho de que “Es un derecho humano”. A partir de esta ley también se establece que toda agua, sea superficial o subterránea es propiedad del Estado paraguayo y por supuesto plantea el pago de cánones y otros similares, lo cual no estaba previsto en normas relacionadas anteriormente.

A partir de las situaciones planteadas, si se pretende hablar del futuro del agua en Paraguay, se visualizan dos caminos. Primer camino: Que todo continúe como se desarrolla en la actualidad, donde Paraguay cuenta con el potencial hídrico más elevado de la región pero la calidad de agua se va deteriorando en forma geométrica.

Las prácticas culturales instaladas en la ciudadanía afectan a su entorno próximo y luego a los entornos que están interrelacionados.

En relación a proveedores del servicio de agua potable, existe una baja cobertura de agua en red. Pero un punto a tener en cuenta es por ejemplo, que las juntas de saneamiento muy difundidas en el país no ejercen el papel de tal, sino que resulta solo en organizaciones que proveen agua para consumo domiciliario, pero que no la tratan después de ser usada. Y en algunos, la calidad de las aguas es también cuestionada si se trata o no de un agua segura. La poca capacidad de las instituciones, las cuales manejan las políticas publicas relacionadas al agua, no cuentan con la estructura ni la capacidad humana, y menos aún financieras para asumir sus roles establecidos por ley. La constante será en las zonas urbanas, la contaminación en aumento geométrico, como resultado de una carencia de sistemas adecuados de recolección de residuos urbanos, red cloacal y manejo y tratamiento de efluentes industriales.

Esta problemática enmascara una serie de conflictos institucionales donde se debe abordar una amplia complejidad de temas, como por ejemplo las funciones, responsabilidades que se solapan o en algunos casos, no existen; y por supuestos temas presupuestarios. Con lo citado mas atrás, las aguas contaminadas afectarían los ecosistemas y por ende a los seres vivos, lo cuales serán afectados en sus procesos naturales y esto puede causar modificaciones en las poblaciones y sus diferentes ciclos.

Aunque en la actualidad se cuenta con la ley 3239 “de los Recursos Hídricos del Paraguay”, que podría subsanar mucho de lo dicho en párrafos anteriores, poco o nada se puede hacer, pues para poder aplicarla, en la mayoría de sus incisos, se hace necesario contar con la reglamentación de la misma. Dicha reglamentación, aún está en proceso de creación.

Segundo camino: En primer término se debe contar con la reglamentación de la Ley 3239, de tal manera a proteger los recursos hídricos, pero con una visión de uso sostenible a fin que permita la comercialización de los recursos.

Una vez que se cuente con la reglamentación, la misma habla ya de un plan nacional de los recursos hídricos, tomando como unidad de gestión las cuencas hídricas. Al contar con este plan, se entiende que tuvo que haberse realizado un estudio pormenorizado de los recursos hídricos, tanto superficiales, subterráneos como atmosféricos. Entiéndase, se debe saber qué se tiene de agua, cantidad, calidad, para saber como administrarla, usarla y beneficiarse de ella, sin perjudicar a las generaciones presentes y futuras. Esto acarrearía implícitamente toda una red de monitoreo.

Al plantearse el trabajo en cuenca hídrica, existe toda una variedad de nuevos planteamientos institucionales y comunitarios que deben ser replanteados y trabajados con alta participación de involucrados para poder llevar adelante las buenas prácticas ambientales.

Con todo este trabajo en marcha, se puede pensar que Paraguay podrá, no solo seguir teniendo la cantidad de agua más elevada por habitante, sino también tener buena calidad de sus aguas.

Una vez que Paraguay sea considerado un país con fuente de agua dulce segura, se abre un abanico de posibilidades, siendo que el agua ya es considerada un bien natural estratégico.

Esto le puede permitir pensar en nuevos campos aún no explorados, como por ejemplo la exportación del agua mineral, negocio que tiene grandes mercados a nivel internacional.

Y se puede pensar que, así como esta región del mundo fue considerada "el granero del mundo" en el siglo pasado, en este siglo Paraguay puede ser considerado "la fuente de agua segura de la región", brindándole un rol sumamente estratégico ante el panorama mundial de escasez del vital líquido.

Olas